La flor
La flor Me animé a caminar por la senda de lodo sólo porque la semana pasada Xochitl me pidió que como regalo de cumpleaños le llevara alguna flor silvestre desconocida. Para saber cuál podría ser una de éstas, hice una búsqueda por la red. Pasé mañanas y noches dándole clics interminables al ratón. Por mucho que mi búsqueda se redujera, todo era en vano. Al final del jueves me di cuenta de un error terrible, si algo era desconocido, no debía aparecer en ninguna publicación. Así que después de reconocer este error terrible, me aventuré a caminar por el bosque. Le conté a mis hermanos que iría a buscar una flor desconocida y como era de esperarse me preguntaron que cómo la reconocería si no la conocía. Me quedé pensativo pero a pesar de su observación, decidí continuar con mi búsqueda. No intentaron detenerme porque pensaron que de todos modos lo haría a pesar de sus advertencias. Canica, mi amigo, me dijo que era peligroso y me aconsejó llevar algo como contra para los seres que v...